El 1 de abril de 2026 fue el día en que el mundo conoció la marca global Nippon Sanso. Las compañías del grupo que habían crecido de espaldas entre sí durante décadas amanecieron ese mismo día bajo una misma marca global. Lo que empezó como un diagnóstico es hoy una plataforma de marca completa, con un manual de identidad coherente y una hoja de ruta de implementación a cinco años, ya en marcha.
Un rebranding de esta magnitud requiere algo más que un manual. Requiere que las personas que forman parte de Nippon Sanso lo sientan como propio. Por eso, junto con el rediseño, desarrollamos una campaña de concienciación y aprendizaje dirigida a sus audiencias internas y externas, estructurada en cinco fases: Understand, Connect, Collaborate, Grow e Impact. Cada una con un propósito distinto, pero con la misma meta: conocer la marca global en profundidad y poder llevarla consigo. Para que, cuando alguien les pregunte por qué han cambiado el nombre, el logo o la identidad visual, no solo sepan qué ha cambiado, sino también por qué importa.